Mi Filosofía

VOLVER AL CENTRO

 

Todos tenemos el poder de imaginar un mundo mejor y formas de darle vida a ese sueño. Pero nuestra capacidad creativa está dormida. Esperamos que el cambio venga de afuera, cuando en realidad sólo puede surgir de nuestro interior.

Y el cambio es más importante que nunca. Sin él, nuestro mundo tal como lo conocemos no es sostenible.

Tenemos que volver a ser personas que, cuando enfrentan barreras, diseñan formas de saltarlas y, cuando se topan con oportunidades, inventan formas de aprovecharlas. Somos seres inherentemente creativos.

Para mí está claro que el ser humano debe volver a innovar- para y por la supervivencia de nuestra especie. Es imperioso: el ser humano debe volver a ser el centro de su propio universo.

Por ello, mi misión en esta vida ha sido encender pequeños fuegos – emprendimientos basados en el principio de innovación caórdica, que permite hacer sostenibles nuevos modelos de negocios que dan resultados valiosos no solo para sus gestores sino para la sociedad.

A la luz de estas fogatas se han reunido comunidades de creadores que están dando a luz a un nuevo movimiento en el que el valor de las personas no se mide por lo que tienen sino por lo que dan. El objetivo no es acumular riqueza, sino lograr irnos de este mundo habiendo aportado más de lo que consumimos.

Esta conciencia colectiva, esta comprensión de que todos somos parte de un mismo tejido y de que nuestros destinos están inevitablemente entrelazados, incita a cada vez más personas a soñar y crear un futuro sostenible, en el que el ser humano esté nuevamente en su lugar natural: en el centro de su mundo.

Yo no me considero de ninguna manera la cabeza de este movimiento; soy apenas la antorcha que encendió la hoguera. En este blog, que comienzo hoy, los invito a convertirse en las miles de chispas que avivarán este fuego.